Una partícula del tamaño de un grano de arena ha dejado fuera de juego al satélite militar más ambicioso de España. Y el problema no es solo técnico: es estratégico
Una partícula del tamaño de un grano de arena ha dejado fuera de juego al satélite militar más ambicioso de España. Y el problema no es solo técnico: es estratégico
El SpainSat NG II sufrió un microimpacto a decenas de miles de kilómetros de la Tierra y el daño se considera no recuperable para su misión. La consecuencia inmediata no es un “apagón”, pero sí un efecto dominó: reemplazo, retrasos y un salto de capacidades que se aplaza en el peor momento.
Nota original en: GIZMODO



