2025: Rusia patentó estación espacial giratoria capaz de generar gravedad artificial
Mientras la Estación Espacial Internacional entra en su recta final, Rusia ha registrado una patente que parece salida de una novela clásica de ciencia ficción: una estación espacial que gira para crear su propia gravedad.
No es un anuncio de construcción, pero sí una pista clara sobre cómo podría ser la vida en órbita cuando la EEI deje de existir.
Por Martín Nicolás Parolari. Gizmodo
Sin duda, la idea de una estación espacial giratoria fue patrimonio casi exclusivo de la ciencia ficción. Desde 2001: Odisea del espacio hasta bocetos conceptuales olvidados en archivos de agencias espaciales. Sin embargo, esa frontera entre ficción y planos técnicos acaba de moverse un poco más.
Rusia ha registrado una patente que describe una estación espacial capaz de generar gravedad artificial mediante rotación, un concepto tan antiguo como ambicioso. La documentación fue presentada por RSC Energía, uno de los pilares históricos del programa espacial ruso, y su existencia fue revelada por el medio estatal TASS.
Una estación que gira para imitar la gravedad

El principio es simple, aunque su ejecución no lo sea: hacer girar los módulos habitables alrededor de un eje central. Ese movimiento genera una fuerza centrífuga que empuja a los astronautas hacia el exterior del módulo, creando una sensación similar a la gravedad.
Según esta patente, la estación podría generar aproximadamente 0,5 g, la mitad de la gravedad terrestre. Para lograrlo, los módulos girarían a unas cinco revoluciones por minuto, con un radio cercano a los 40 metros. No son cifras arbitrarias: están pensadas para minimizar mareos y desorientación, uno de los grandes desafíos fisiológicos de las estructuras rotatorias.
El diseño contempla módulos estáticos y giratorios conectados por uniones flexibles y herméticas, lo que permitiría el acoplamiento de naves sin interferir con la rotación. Todo el conjunto se ensamblaría directamente en órbita mediante múltiples lanzamientos.

Por qué la gravedad artificial vuelve a ser clave
Vivir en microgravedad tiene un costo. La exposición prolongada provoca pérdida de masa ósea, atrofia muscular y alteraciones cardiovasculares, incluso con rutinas estrictas de ejercicio. Para misiones largas —o estaciones permanentes— esto se convierte en un problema serio.
No es casual que otras agencias hayan explorado ideas similares. La NASA trabajó durante años en conceptos como Nautilus-X, y en el sector privado, empresas como Vast ya hablan abiertamente de estaciones con secciones rotatorias.
La patente de Rusia llega justo cuando el modelo actual de estaciones espaciales empieza a agotarse.
El final anunciado de la EEI
La Estación Espacial Internacional tiene fecha de caducidad. Rusia se ha comprometido a permanecer a bordo hasta 2028, y el plan conjunto con Estados Unidos apunta a desorbitar la estación alrededor de 2030. El empujón final lo dará una cápsula Dragon modificada, que guiará a la EEI hacia una reentrada controlada sobre el Pacífico.
En ese contexto, la patente no es un simple ejercicio académico. Es una señal. No promete una estación giratoria mañana, pero deja claro que Rusia quiere tener un plan propio para el “día después”.
Quizá esta estación nunca se construya tal como aparece en los esquemas. O quizá sea el primer paso hacia algo que hoy todavía nos parece futurista. La diferencia es que, esta vez, la ciencia ficción ya tiene número de patente.
Nota original en: GIZMODO




