Los cuidaparques debutaron en los espacios verdes rosarinos

Parte de las tareas, consiste en 'pescar' los residuos. Un nene que ayer paseaba con su bicicleta por el parque Urquiza se asombró al ver a un grupo de personas vestidas con chalecos verdes. El chiquito todavía no sabe leer, por lo que no podía descifrar quiénes eran. Es más, tampoco entendió por qué llevaban grandes pinches de hierro. En realidad, la respuesta a la incógnita estaba en la propia pechera y era de fácil visión: la inscripción “cuidaparques” explicaba claramente la función de esa gente. Ayer se produjo la reentré de los guardianes de plaza, en su versión 2002. Son los beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados que comenzaron a llevar adelante una contraprestación a propuesta de la Municipalidad. En realidad, se trata de una actividad obligatoria para cobrar los 150 Lecop que envía el gobierno de la Nación.
La Intendencia eligió a 630 personas que se inscribieron para realizar la tarea en dependencias de Servicios Públicos y ayer se lanzaron al desafío.

El primer día fue simple y llevadero. Graciela (35) se anotó en Montevideo y Riccheri con la idea de participar en el proyecto y reconociendo “un gustito especial por los parques y los paseos”. Hasta ahora la afición sigue en pie, ya que el primer día “estuvo todo bien”, dijo.

“El lugar es muy tranquilo y la gente se portó de primera”, sostuvo en diálogo con La Capital, mientras trataba de pescar un vaso plástico del suelo.

Parte de las tareas, consiste en 'pescar' los residuos. Si bien el municipio dispuso 10 personas por día para que trabajen en el parque Urquiza, ayer se presentaron sólo seis: tres hombres y tres mujeres que fueron divididos en dos grupos. El horario a cumplir es de 13 a 20 y los diferentes equipos de 10 personas concurren dos o tres veces por semana.

Un empleado municipal esperaba ayer pasado el mediodía a los beneficiarios seleccionados para indicarles qué debían hacer. Luego les entregó una pechera verde y un pinche a cada uno, que deberán portar cada vez que vayan a su trabajo.

Graciela sabe que deberá realizar básicamente una tarea de concientización y de limpieza, pero ayer sólo se dedicó a “juntar basura”, dijo, antes de añadir que después debería arrojarla en los cestos. La mujer y sus compañeras, a quienes conoció ayer, recibió hasta ahora sólo algunas pocas recomendaciones. “Nos dijeron que la gente no ate cosas a los árboles, especialmente en los más chiquitos que no tienen fuerza”, relató. Es que algunos de quienes suelen recorrer las inmediaciones del Urquiza sujetan bicicletas en los ejemplares allí plantados.

Las beneficiarias tuvieron que limpiar “bastante porque el parque es grande. Igualmente, estando al aire libre, uno la pasa bien”, dijo Natalia (27).

Apenas llegaron, las chicas se encontraron con papeles, botellas de plástico y paquetes de cigarrillos. “La verdad es que encontramos muchas cosas tiradas”, agregó.


fuente: Pablo R. Procopio / La Capital

Spread the love