
La discusión sobre un eventual acercamiento entre Unidos para Cambiar Santa Fe y La Libertad Avanza volvió a salir este jueves del terreno de las especulaciones políticas para instalarse, con nombres y apellidos, en el recinto de la Cámara de Diputados provincial.
Lo hizo en medio del tratamiento de dos proyectos que funcionaron como disparadores de una pelea ideológica que expuso diferencias tanto entre el oficialismo y los libertarios, como dentro de la propia coalición gobernante.
Los cruces comenzaron durante el debate de una iniciativa presentada por la diputada Claudia Balagué, del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), para dotar de un marco legal a las cooperadoras escolares.
El proyecto obtuvo el acompañamiento pleno de Unidos, algo que fue aprovechado por la diputada libertaria Silvia Malfesi para marcar distancia de los sectores radicales y del PRO que en las últimas semanas multiplicaron los guiños hacia el gobierno de Javier Milei.
“¿Después quieren que nos unamos a ellos? Somos la antítesis”, lanzó la legisladora, en una frase que rápidamente ordenó el clima político de la sesión.
Sin embargo, el momento de mayor tensión llegó más tarde, cuando la socialista Gisel Mahmud impulsó un proyecto para exigir al Gobierno nacional el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. Allí el debate escaló y dejó al descubierto fisuras internas en Unidos.
“El Gobierno nacional llegó para cumplir las leyes y por eso pedimos que cumpla con su obligación”, sostuvo Mahmud al defender la iniciativa. Luego endureció el tono: “Tampoco respeta la cautelar vigente; es un Poder Ejecutivo que no respeta a las instituciones democráticas”.
El proyecto contó con el respaldo explícito del bloque radical. En representación del espacio habló la diputada Silvana Di Stefano, quien recordó que se trata de “una ley vigente que debe cumplirse” y reivindicó el rol de las universidades públicas como “faros y modelos para nuestro desarrollo”.
Pero el dato político estuvo en otro lado: entre las abstenciones apareció la de la diputada María Fernanda Castellani, integrante del PRO y parte de Unidos, lo que volvió a dejar en evidencia las diferencias de criterio dentro de la coalición oficialista respecto del vínculo con la Casa Rosada.
Más previsible fue la postura libertaria. Al anticipar también su abstención, Malfesi cuestionó el concepto de gratuidad universitaria, al que definió como “una gran mentira”.
“Los cartoneros no llegan a la universidad, ¿para ellos es gratis? Los mayores de 18 años que tienen el tiempo, ¿no deberían trabajar para costearse los estudios?”, planteó. También sostuvo que las universidades públicas “son un antro de adoctrinamiento” y reclamó que las becas “sean integrales”.
El cierre del debate quedó en manos de Joaquín Blanco, una de las voces más fuertes del socialismo dentro del recinto, que aprovechó el contrapunto para cargar contra el oficialismo nacional y, por qué no, para algunos pares dentro de Unidos.
“Cuando se vienen con discursos de republicanismo pero no se pueden acompañar proyectos que piden cumplir con la ley, se caen las caretas”, disparó.
Luego remató con ironía: “Quien debe reasignar estas partidas es el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Es la persona que con su birome lo decide. Son momentos bochornosos donde debe dar cuentas en sede judicial de gastos por más de 800 mil dólares en dos años, y con un espectáculo bochornoso del presidente defendiendo lo indefendible. Por eso solo pedimos a Adorni que cumpla con la ley.» ROSARIOPLUS

