
Un joven de 25 años fue impedido de ingresar en dos oportunidades al estadio Gigante de Arroyito en menos de 72 horas, luego de que el sistema de control identificara que tenía un pedido de captura vigente en una causa de violencia familiar. El hecho se registró en la previa de los partidos que Rosario Central disputó ante Tigre por la Liga Profesional y frente a Libertad de Paraguay por la Copa Libertadores.
El operativo se enmarca en la aplicación del programa Tribuna Segura, que permite detectar personas con antecedentes o requerimientos judiciales al momento de intentar acceder a los estadios. En ambos encuentros, personal de la Policía de Santa Fe interceptó a Ezequiel Brian T., quien fue trasladado a la Comisaría 10ª de la Unidad Regional II.
Según informó el Ministerio Público de la Acusación, el joven había sido imputado el martes por lesiones leves agravadas por el vínculo, tras un episodio ocurrido días antes en el Parque Sur. La acusación señala que agredió a su hijo de 7 años mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol.
En la audiencia judicial, el juez Aldo Bilbao Benítez dispuso medidas alternativas a la prisión preventiva por el plazo de 60 días. Entre las condiciones fijadas se incluyen la obligación de fijar domicilio, presentarse cada quince días ante la Oficina de Gestión Judicial, la prohibición de salir de la provincia y la restricción absoluta de contacto con la víctima.
El caso expone un cruce singular entre los controles de seguridad en eventos deportivos y causas judiciales de otra índole, en este caso vinculadas a violencia intrafamiliar, que derivaron en la reiterada imposibilidad de acceder al estadio.
Durante el mismo operativo del encuentro por Copa Libertadores, también fue detectado otro hombre, de 37 años, con pedido de captura por rebeldía. Tras ser identificado por el sistema, fue igualmente derivado a la Comisaría 10ª para continuar con las actuaciones correspondientes. ROSARIOPLUS

