
Un informe técnico de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) advirtió sobre el “deterioro” del salario docente en relación con otros sectores de la economía, a partir de la evolución de estas variables desde la asunción del presidente Javier Milei.
El trabajo fue elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) con datos propios —disponibles en su sitio web— y también toma como referencia informes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Según el estudio, entre 2023 y 2025 el financiamiento universitario registró una caída real del 28,9%, en un contexto en el que más del 87% del presupuesto se destina a salarios. En el caso de la UNL, ese porcentaje asciende al 96% de los recursos que recibe del Tesoro Nacional.
Este escenario explica que el salario docente haya perdido aproximadamente un 35,7% de su poder adquisitivo, quedando “muy por debajo de su valor real respecto de diciembre de 2023”.
“No es un tema nuevo, pero a diferencia de otros momentos de la historia, el Gobierno nos pone del lado del problema y no de la solución”, señaló la decana de la FCE, Liliana Dillon.
El informe también advierte un “rezago creciente” frente a otros sectores, tanto públicos como privados, y sostiene que los salarios docentes “se ubican muy por debajo de los niveles necesarios para sostener su poder adquisitivo, consolidando una brecha que se amplía con el tiempo”.
En ese sentido, Dillon indicó que un salario docente universitario debería ubicarse por encima de los 2 millones de pesos, mientras que actualmente apenas alcanza los 1,4 millones.
“La real dimensión del conflicto es que necesitamos una recomposición salarial de más del 38% de los ingresos en bruto para volver a los niveles de noviembre de 2023”, afirmó la decana en declaraciones a LT10.
Además, detalló que un jefe de trabajos prácticos (JTP) con dedicación simple percibe alrededor de 202 mil pesos. “Si bien no todos tienen la misma antigüedad, esa es la base”, aclaró, y agregó que en la UNL los JTP representan en promedio el 56% de la planta docente.
Por último, la decana planteó la necesidad de aplicar la ley de financiamiento universitario, a la que consideró “superadora” de la nueva iniciativa enviada al Congreso, que permanece sin avances.
“Ninguno de nosotros podría caminar tranquilos si no cumplimos la ley. Por eso necesitamos poner en marcha la normativa vigente”, sostuvo la funcionaria académica.
Sobre el nuevo proyecto, Dillon advirtió que “tampoco avanza” y que, en caso de hacerlo, “preocupa porque omite la pérdida salarial de 2024”.
“Otro problema es el pluriempleo, que desarma los equipos de docencia e investigación. La situación es muy triste para quienes gestionamos, porque se está haciendo difícil sostener a los docentes. Todo esto responde a la desinversión”, concluyó.
La presentación del informe se realizó en el marco de las actividades organizadas por la FCE durante la jornada titulada “La Universidad no se apaga”, donde se desarrollaron espacios de análisis y debate sobre el contexto actual del sistema universitario. ROSARIOPLUS

