
[[{«value»:»
La campaña 2025/26 apunta a marcar un hito agrícola para el país: luego de una sucesión de años en los que las condiciones climáticas distaron de acercarse a las óptimas, producto de primaveras secas y frías, tres “Niñas” consecutivas que llegaron a secar las napas, heladas tardías y un largo etcétera, el nuevo ciclo se perfila para romper la racha y permitirle al sector finalmente romper el récord productivo marcado hace ya ocho años.
Partiendo en orden cronológico, los cultivos de invierno arrancaron su ciclo con muy buenas perspectivas: con precipitaciones abundantes durante el otoño y el comienzo del invierno, las siembras se desarrollaron con buena humedad en los perfiles, marcando un inicio auspicioso. Pero las lluvias continuaron durante el invierno y la primavera.
En algunas zonas incluso se generaron excesos de agua y anegamientos de lotes, pero que en el agregado nacional la cosecha fina alcanzó una marca histórica: la producción triguera se estima en 27,7 millones de toneladas y la producción de cebada en 5,6 millones, en ambos casos un récord para el país.
Anuario 2025: el trigo abre el surco hacia una cosecha con todo a favor para ser histórica
DAYOS Y PROYECCIONES: LO QUE PASÓ Y LO QUE VIENE
Según un informe elaborado por Tomás Rodriguez Zurro y Emilce Terré, de la Bolsa de Comercio de Rosario, el récord productivo anterior para el trigo se había marcado en la campaña 2021/22 con 23 millones de toneladas.
Pero, a diferencia de lo ocurrido entonces, cuando a la fina le fue muy bien, pero el verano dejó déficit de lluvias y la gruesa se vio afectada, el comienzo de este verano trajo continuidad en las precipitaciones en prácticamente todo el territorio productivo nacional, haciendo prever una buena cosecha gruesa 2025/26.
Además, cabe recalcar que las siembras se desarrollaron con buena humedad en los perfiles gracias a las lluvias de primavera, lo que también da impulso a las expectativas.

Aún resta para que los cultivos terminen de definir sus rindes, pero partiendo de la superficie sembrada de los principales granos y rindes tendenciales, la producción maicera apunta, preliminarmente, a alcanzar 61 millons de toneladas: un 22% más en términos interanuales y, a la vez, un récord histórico.
Este incremento responde a un rebote en el área sembrada luego de la caída observada en el año anterior por el efecto chicharrita. Además, a diferencia de la tendencia de los últimos años, la decisión fue decantarse particularmente por variedades tempranas, con un potencial de rinde más alto.
La contracara del aumento en la superficie de maíz fue una caída en el área destinada a soja. Se estima que la superficie destinada a la oleaginosa esta campaña se reduzca en 1,4 Mhas hasta los 16,4 Mhas, lo que deja al cultivo con un horizonte productivo proyectado en 47 Mt para el nuevo ciclo, un 5% menos que en la campaña actual.

La otra oleaginosa fuerte, el girasol, marca una tendencia inversa a la de la soja. El área sembrada se estima creciendo 13% hasta los 2,7 millones de hectáreas, el nivel más alto del siglo. Este número de superficie deja al girasol con una estimación de producción que supera los 5,5 millones de toneladas.
Otro de los cultivos que cede área ante el avance del maíz y girasol es el sorgo, que se estima en 0,9 Mha para la nueva campaña, un retroceso del 13% o 100.000 hectáreas, llevando el guarismo de producción proyectada para la gramínea a 2,4 millones de toneladas.
Finalmente, entre el resto de los cultivos, se destaca un retroceso en el área de maní a 450.000 hectáreas y una producción esperada de 1,6 millones de toneladas.
El maíz temprano sonríe con lluvias clave y buenas perspectivas en la Zona Núcleo
“De esta manera, la producción total de granos en la 2025/26 podría alcanzar 154,8 millones de toneladas, un 12% más que el volumen total obtenido en la campaña previa y quedando como la de mayor producción de la historia, superando los 141,5 millones del ciclo 2018/19”, dicen los especialistas.
No debe soslayarse que, respecto de la cosecha gruesa, los números de producción son tentativos, y lo que ocurra efectivamente con las condiciones del tiempo será fundamental para determinar cuál será la producción efectiva del nuevo ciclo.
EXPORTACIONES: EL VOLUMEN MÁS ALTO EN LOS REGISTROS
Los números de producción proyectados para la nueva campaña permiten que el agro consolide su rol como aportante de divisas genuinas para la economía del país.
Se proyecta que en la campaña 2025/26 el agro realice exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 millones de toneladas; ello es, 7,5 millones más que el total estimado a exportar en el ciclo que corre y podría llegar a convertirse en la mayor marca histórica para el país.
Para el ciclo comercial 2025/26 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosos por un total de 69,2 millones de toneladas, con el maíz posicionándose como el principal grano de exportación (40 Mt), pero también el trigo aportando despachos récord de 17 millones.
Contrariamente, se prevé que las exportaciones de soja caigan a 5,5 millones desde los 12,2 millones estimadas para esta campaña.

Aquí cabe realizar la salvedad de que el conflicto comercial entre EE. UU. y China propició una oportunidad para que Argentina se posicione como un proveedor de poroto al gigante asiático y ello estará condicionado, en el futuro, a cómo continúen las negociaciones entre los principales mandatarios de ambas economías.
En cuanto al envío al exterior de subproductos y aceites, para la 2025/26 se espera un incremento marginal en ambos casos (+400.000 toneladas de harinas y pellets vegetales y +100.000 toneladas de aceites), fundamentalmente apuntalados por un mayor crushing proyectado de girasol, que alcanzaría 5 millones de toneladas y significaría un máximo en el siglo.
De esta manera, de acuerdo con los precios de exportación proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector en términos de valor de exportaciones ascendería a US$ 36.800 millones, US$ 600 millones por encima del valor exportado en la campaña actual.

En efecto, la caída de precios internacionales de los commodities agrícolas se lleva la mayor parte del efecto volumen, y el aumento interanual en el valor de las exportaciones es de apenas 600 millones de dólares, el más alto de los últimos tres años, pero aún por detrás de las marcas de la 2020/21 y 2021/22.
“Vale aclarar que en el caso de los aceites vegetales, se estiman precios FOB similares a los niveles actuales para el próximo ciclo, en tanto que se proyecta un incremento del precio promedio de exportación de pellets y harinas”, indicaron en la BCR.
Entre los principales complejos, el sojero se quedaría nuevamente con el podio como principal exportador, con más de US$ 19.500 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de US$ 8.200 millones.
El complejo triguero, en tanto, generaría envíos por US$ 3.750 millones. Una mención para el complejo girasol, que apunta a generar exportaciones por US$ 2.500 millones, lo que lo dejaría por encima de la marca de la 2021/22, año del récord de los últimos años, apuntalado por el boom de precios internacionales.
LA OFERTA DE DIVISAS EN EL MLC
A pesar del aumento en el valor de las exportaciones proyectado para la campaña, la oferta de dólares del agro en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para el 2026 se proyecta con una leve caída respecto del año finalizado, producto del adelantamiento en las declaraciones que significó la eliminación temporal de derechos de exportación en 2025.
Comenzando por un comentario acerca de cómo apunta a cerrar el 2025, según estadísticas del BCRA, la oferta total de dólares en el MLC del sector oleaginosos y cerealeros suma hasta noviembre US$ 33.397 millones.
Se estima, además, que en los primeros tres meses y medio del año, período en que estuvo vigente el llamado “dólar blend”, el agro aportó otros US$ 1.550 millones en el mercado del dólar CCL.
Finalmente, para el mes de diciembre se proyecta una liquidación de US$ 1.600 millones. Todo eso deja un total para el 2025 de US$ 36.500 millones de oferta de dólares del agro, el tercer mayor monto detrás de los años récord de precios 2021 y 2022.

No obstante, la proyección para 2026 se ubica un 8% por debajo, con un total estimado de US$ 33.600 para el año. La principal explicación de esta caída obedece al adelanto en la liquidación de divisas que significó la eliminación temporaria de retenciones aplicada a fines de septiembre.
Este programa significó un elevado volumen liquidado en ese mes (más de US$ 8.000 millones, segundo valor mensual más elevado de los que haya registros), pero la contracara fue una menor liquidación en meses subsiguientes (el acumulado octubre-noviembre es el más bajo desde 2005, según los datos del BCRA).

Se proyecta que esta situación se sostenga hacia los primeros meses del nuevo año, aunque no tan marcada como en el bimestre octubre-noviembre 2025, pero sí impactando en el aporte total anual para 2026.
Vale aclarar que la eventual corrección de las cifras proyectadas para la producción y exportación de producto agro, así como también la evolución de los precios internacionales y la política comercial en el 2026, podría eventualmente corregir la previsión actual de liquidación de divisas.
La liquidación de divisas 2025: en el podio histórico, con U$S 6.250 millones más que 2024
EL APORTE DEL AGRO POR RETENCIONES EN 2026
Finalmente, en base a estos números de producción, exportaciones y precios, la BCR elaboró también una estimación de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos: soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada.
Puntualmente, se proyecta que el aporte por DEX de las 6 cadenas alcance US$ 4.830 millones en 2026, 4% más de lo estimado para 2025.

A pesar de la reciente reducción en las alícuotas para los principales productos, el 2025 tuvo en el medio la mencionada eliminación temporaria, por lo que una parte importante del total del volumen exportado no fue gravado con aranceles de exportación, reduciendo el monto en el año recientemente finalizado.
No obstante, la proyección para el año nuevo se realiza sobre la base de que las alícuotas anunciadas a comienzos de diciembre se mantendrán vigentes durante todo el año próximo.
El complejo soja aportaría US$ 3.670 millones, prácticamente idéntico al año 2025 (+1,4% i.a.). En segundo lugar, se erige el complejo maíz, con US$ 725 millones (+32% i.a.). El trigo se proyecta que aporte US$ 248 millones (+0,8% i.a.). Destaca el aumento en el aporte del complejo girasol producto del mayor volumen proyectado a exportar, con un estimado de US$ 95 millones (+18% i.a.).
«}]]Agricultura – Infocampo




