A 43 años del golpe cívico, militar y clerical el pueblo sigue exigiendo Memoria, Verdad y Justicia

Otro 24 de marzo ninguneado por un gobierno en cuyo centro de poder están quienes fueron la pata civil no juzgada de la dictadura… quienes, igual que entonces, vuelven a imponer un proyecto neoliberal dejando un país para pocos.

Los que integran el gobierno de Cambiemos en la Nación, son los mismos (o descendientes directos) que manejan los medios hegemónicos de comunicación, formadores de un sentido común excluyente y racista. Ese sentido común, es el mismo que construía a nuestros compañeros como terroristas y a los milicos como los salvadores de la patria, el que hoy festeja el asesinato de gurises y pretende convertir a nuestros verdugos, en héroes.

Para esto apelan a la censura, el disciplinamiento y los despidos. Desde diciembre 2015 gobiernan Argentina los socios, amigos y familiares de los genocidas. Si no, qué otra cosa explica el desmantelamiento de las políticas públicas vinculadas a los Derechos Humanos, la parálisis de los juicios de lesa humanidad, el intento de avanzar con el 2×1, las domiciliarias, la estigmatización de las Madres de Plaza de Mayo, la reinstalación de la teoría de los dos demonios y el clima de represión y hostigamiento que estamos sufriendo lxs trabajadores y trabajadoras.

Mientras seguimos luchando para que los genocidas estén en el único lugar que les corresponde (que es la cárcel común), porque se juzgue a todxs los que faltan, y para encontrar a todxs nuestros nietos y nietas, también denunciamos la sistemática violación de los Derechos Humanos en la actualidad.

Por eso, reivindicar a los compañeros y compañeras es reivindicar sus luchas, sus proyectos y la construcción de una sociedad “donde el hombre no sea el lobo del hombre sino su compañero y su hermano”.

No encontramos otro modo de rendir homenaje que no sea ese, porque no se puede homenajear a los compañerxs y ser indiferente al modo en que desde el gobierno nacional en una construcción de consensos con gobiernos provinciales y locales se avasallan cada uno de nuestros derechos con sus políticas de represión, hambre, saqueo y muerte.

Porque no nos olvidamos que las prácticas de desapariciones forzadas comenzaron en democracia por parte de fuerzas parapoliciales del Estado, que operaban bastante antes del inicio de la dictadura, fuerzas que con sus características particulares se desplegaron en todo el territorio nacional, y nuestra provincia no fue la excepción.

Por eso no podemos dejar de denunciar las desapariciones y asesinatos perpetrados en la actualidad por las fuerzas del Estado, que asesinaron, entre otros, a Rafael Nahuel, a Santiago Maldonado, a Facundo Ferreyra, a Luciano Arruga, y a Sebastián Briozzi. Con una ministra de seguridad que avala el asesinato de un gurisito de 12 años por la espalda y un presidente que convierte en héroe a un fusilador no hay medias tintas posibles: o se lo combate o se es su aliado. Porque vienen por la baja de la edad de imputabilidad, por más plomo y persecución a los que luchan, por más torturas a los gurises de nuestros barrios, por más criminalización de la pobreza y la protesta.

Por eso hoy elegimos manifestarnos de esta manera, atando a las luchas de memoria verdad y justicia sobre los crímenes de lesa humanidad con las luchas actuales contra el gatillo fácil, los abusos de poder de las fuerzas del Estado, los feminicidios, por la liberación de Milagro Sala y todxs lxs presxs políticxs, por las miles de mujeres que desaparecen en democracia en manos de redes de trata manejadas por los centros de poder, contra el avance indiscriminado del narcotráfico que está destruyendo a nuestros jóvenes , contra un modelo productivo excluyente que concentra ganancias, destruye el aparato productivo y deja a miles de trabajadores en las calles.

Contra el saqueo de nuestros bienes comunes y el ataque a nuestras comunidades originarias y poblaciones campesinas, contra el endeudamiento millonario que no para de crecer, hipoteca nuestro futuro y sólo beneficia a los especulación financiera, contra los agrotóxicos que nos envenenan y matan configurando un modelo de ecocidio, contra las políticas neoliberales en salud, seguridad social, educación, ciencia y tecnología, contra los intentos de retornar a modelos de salud mental opresores, contra las condiciones de miseria en que las políticas actuales están sumiendo al conjunto del pueblo trabajador y por el aborto legal, seguro y gratuito que sigue siendo una deuda de la democracia.

Así como en la década del ´70 el capitalismo internacional operó sobre nuestros territorios mediante el Plan Cóndor, a partir de la instauración de dictaduras militares en toda Latinoamérica, hoy lo hace impulsando golpes de estado, judiciales y parlamentarios a los gobiernos populares latinoamericanos, y promoviendo el ascenso al poder vía elecciones de gobiernos de derecha neoliberales.

Esta realidad ha llegado incluso al extremo de violencia que se sintetiza en el fusilamiento de la concejala brasileña Marielle Franco, por ser mujer, negra, lesbiana, pobre, activista por los derechos humanos en plena lucha contra la violencia policial en las favelas de Río de Janeiro.

En esta coyuntura las organizaciones del campo popular tenemos la obligación de construir la mayor unidad posible, porque como muestra nuestra experiencia histórica, sólo la movilización y la lucha en las calles será capaz de poner un freno a las políticas del terror.

30.000 compañeros y compañeras detenidos, desaparecidos presentes! Ahora y siempre!

 

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