
Por Jorge Pardés
Hoy partió hacia otro espacio y otro tiempo Juan José Pescio, a los 85 años. Se fue serenamente, con la tranquilidad de quien no deja asuntos pendientes, acompañado por el cuidado y el amor de Pina Greco, su compañera de vida, y rodeado del afecto que supo cultivar a lo largo de los años.
Desde muy joven se incorporó a la corriente de pensamiento del Nuevo Humanismo. En 1969 participó de la arenga en la montaña conocida como La curación del sufrimiento, una enunciación que dio origen a una experiencia interior orientada a proyectarse como una respuesta integral frente al avance de la deshumanización.
Esa inspiración acompañó y orientó la acción y la obra de Juan José Pescio durante toda su vida.
Desarrolló su actividad en diversos países como formador en el marco de esta corriente de pensamiento, promoviendo la superación de la violencia interna y el desarrollo de las potencialidades humanas.
Licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Lomas de Zamora, dedicó gran parte de su trayectoria a la docencia universitaria y a la formación de docentes.
Fue capacitador de la Red de Formación Docente Continua de la Provincia de Buenos Aires, donde dictó seminarios y cursos sobre Violencia y Agresividad en la Escuela, y coordinó la Red de Consejos de la No Violencia Activa.
Esa experiencia quedó reflejada en su producción escrita. Junto a Patricia Nagy publicó el libro Hacia una cultura solidaria y no violenta, una guía para la formación de individuos, organizaciones y redes solidarias fundamentada en la metodología de la no violencia activa, fruto de la experiencia desarrollada durante años en escuelas del conurbano bonaerense y su formación humanista.
Posteriormente profundizó su reflexión en Intento. La superación de las resistencias internas y sociales en la evolución de lo humano y en El Silencio. Una investigación sobre el Contacto con lo Sagrado, obras que expresan la búsqueda permanente que orientó su vida: la transformación simultánea del ser humano, la sociedad y la espiritualidad.
Entre quienes compartieron con él el camino de la acción, la experiencia del aprendizaje y el pensamiento humanista queda un profundo agradecimiento por su aporte a la obra común y por el legado que deja a las nuevas generaciones de humanistas.
Fuente: Redacción Argentina. PRESSENZA.COM

