Japón acaba de desplegar un brazo robótico de 22 metros dentro de Fukushima. Su misión es acercarse a uno de los lugares más radiactivos del planeta y recoger muestras del combustible fundido
Japón acaba de desplegar un brazo robótico de 22 metros dentro de Fukushima. Su misión es acercarse a uno de los lugares más radiactivos del planeta y recoger muestras del combustible fundido
Más de una década después del accidente nuclear de Fukushima, los ingenieros siguen enfrentándose a un problema monumental: retirar cientos de toneladas de material radiactivo. Un nuevo robot gigante, diseñado para moverse entre estructuras dañadas, será clave para explorar zonas donde ningún humano puede entrar.
Nota original en: GIZMODO




