
Se consolidó como una de las figuras clave en el seleccionado de hockey, Las Leonas. Desde que asumió el rol de arquera titular, su presencia en el arco fue sinónimo de seguridad y confianza para el equipo argentino.

La trayectoria de Cristina Cosentino está marcada por años de esfuerzo. Es un ejemplo de cómo la perseverancia y el amor por el deporte pueden llevar a una atleta a lo más alto. Conocida como la China para los más cercanos, se define a sí misma como una persona alegre, que busca superarse día a día, poniéndose siempre nuevas metas y objetivos. “Disfruto y me divierto mucho entrenando con los equipos”, nos cuenta.
—Practicaste hockey desde muy chica. ¿Cuándo decidiste que querías dedicar gran parte de tu vida a este deporte?
—Decidí dedicarme y ponerme como sueño estar en Las Leonas a los 14 años. Después de la primera convocatoria al Sub-18 de Argentina, conocí un mundo nuevo de competencia y me gustó eso.
La China Cosentino es oriunda de Buenos Aires y comenzó su carrera deportiva en el club Ciudad de Buenos Aires, donde rápidamente se destacó por sus reflejos y su capacidad para leer el juego. Su talento no pasó desapercibido, y en 2017 fue convocada a la selección nacional. Desde entonces, demostró ser una pieza fundamental en el esquema táctico de Las Leonas, aportando no solo sus habilidades técnicas, sino también un liderazgo silencioso que inspira a sus compañeras.
No siempre fue arquera. “Como toda jugadora pasé por la posición de delantera. Hoy elijo ser arquera porque creo que te desafía con diferentes situaciones”, explica.
—El hockey es un deporte de equipo, pero como arquera, estás en una posición más solitaria y crucial. ¿Cómo manejás la presión de ser la última línea de defensa?
—Como todo aspecto técnico, la cabeza también se trabaja. Creo que es importante no llenarse de esas presiones externas que el resto pone sobre uno, sí presionarse a una misma para ser mejor y superarse, pero no sobrepasarse porque termina siendo perjudicial.
Para esos momentos es por lo que entrenamos tan fuerte, y que se pueda ver reflejado en los partidos es muy gratificante. Además se me pasan por la cabeza todos esos años de trabajo duro y silencioso, no solo por mí, sino también por mi gente más cercana que me ayudó a estar donde estoy hoy. Esto no se consigue sola.
En su debut con la selección mayor en 2019 ingresó para los shootout contra Australia en la Pro League. Y en los JJOO fue la figura, atajando penales claves, como por ejemplo contra Bélgica.
—¿Sos la chica de los penales?
—No me gusta definirme como una sola cosa, creo que son momentos también. Hace un tiempo había dejado de atajar los penales y volví a entrenarlos para esta oportunidad. Hoy es una parte fundamental de los torneos, y es tener una herramienta más para poder resolver situaciones. Y se me dio en estos Juegos Olímpicos, como consecuencia de tanto trabajo.

—Se hizo mucho foco en tu desempeño en los JJOO. ¿Cambió algo profesionalmente al haber ganado el bronce en París?
—Creo que marcó un nuevo inicio en mi carrera. Más allá de haber debutado antes con Las Leonas, fue un gran alivio y satisfacción haber sido parte de este equipo olímpico. Hoy siento que me tengo que poner como piso este torneo y seguir aprendiendo cosas para mejorar aún más.
Al decir esto, la China se emociona recordando ese logro que tiene su sello de forma indiscutible.
Cristina Cosentino: “Se me pasan por la cabeza todos esos años de trabajo duro y silencioso, no solo por mí, sino también por mi gente más cercana que me ayudó a estar donde estoy hoy”.
—¿Cómo describirías el momento exacto en que se dieron cuenta de que eran medallistas olímpicas?
—Fue un alivio muy grande. Estábamos convencidas de que este equipo en particular, y Las Leonas en general, se merecían llevarse una medalla de los juegos olímpicos. Tuvimos una gran desilusión en la semifinal, pero logramos cambiar la cabeza para estar preparadas para lo que seguía: una medalla de bronce olímpica. En el momento que ganamos, fue mucha felicidad por todo el trabajo hecho. Un buen cierre.
Cristina Cosentino es un pilar en el equipo nacional, con la vista puesta en nuevos desafíos. Su historia es una inspiración para quienes buscan alcanzar la grandeza a través del trabajo duro, la disciplina y la pasión por lo que hacen.
El hockey es uno de los deportes más elegidos por niñas de todo el país para jugar, y la China se ha convertido en la referente de una generación que sueña ser como ella.
—¿Qué consejo darías sobre cómo enfrentar los desafíos y perseguir sus sueños en el deporte?
—Diría que, además de soñar, actúen. Busquen la manera de llegar a ese sueño y nunca lo suelten. Que se preparen para eso. No es del día a la mañana, va a haber muchas piedras en el camino, pero hay que saber sobreponerse a esas situaciones y estar preparadas para dar el salto cuando sea el momento oportuno.
El éxito de Cristina es el resultado de un camino de mucho trabajo y enfoque deportivo. A lo largo de su carrera, enfrentó desafíos que la llevaron a superar sus propios límites. Hoy, además de ser la figura de un equipo, es la representación de una fortaleza mental admirable. Pero también descubrió una nueva pasión, que la ayuda.
“En el último tiempo encontré que la cerámica me gusta mucho porque ayuda a desconectar la cabeza por un tiempo. Estar con mis amigas y familia también ayuda a relajarme. Pero claramente, los planes que tengo para este 2025 son seguir entrenando, seguir creciendo como deportista y persona. Ponerme nuevos objetivos y seguir por este camino del hockey que tanto me apasiona”.
Fortaleza bajo los palos | Vida y Salud.
Nota original: vidaysalud.com