Estudiantes de Medicina detectaron niños con problemas de desnutrición en Villa G. Gálvez

Fue en el barrio Resistencia. De 108 chicos relevados en ese sector periférico, 22 presentaban problemas “muy evidentes” de bajo peso.

Un grupo de estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario realizó un relevamiento en un barrio periférico de Villa Gobernador Gálvez y detectó al manos 22 niños, sobre un total del 108, con problemas de desnutrición y bajo peso.

El caso que más trascendió es el de Mizael, de 4 años, que tras ser detectado por los estudiantes tuvo que permanecer internado en el Hospital Centenario más de una semana hasta que recuperó peso y masa corporal.

Julieta Palma, integrante del Grupo de Trabajo Barrial de la Secretaría de Extensión de Medicina, manifestó al programa “El primero de la mañana” de La Ocho: “En la primera casa que salimos a relevar en el barrio, había un chico de 4 meses, Mizael., que presentaba un peso inferior al que tuvo cuando había nacido. Eso nos preocupó mucho, además del estado general del chico. No tenía ningún tipo de reflejo, como el el succión que permite a los bebés amantarse. La mamá contó que había tenido problema, pero no que no la atendieron en el centro de salud, que no recibía la  leche maternizada.y que por eso no pudo alimentar correctamente al chico”.

Palma sostuvo que por consejo del grupo, la mamá se dirigió al  centro de salud y de allí se derivó al niño a internación en el hospital Centenario de Rosario. En ese nosocomio estuvo una semana y media y según Palma “presentaba desnutrición grado uno. Ya fue dado de alta porque recuperó algo de peso durante la internación. Cuando lo fuimos a visitar pesaba 6 kilos 200 gramos, lo cual es una mejora importante. Además se lo veía más vigoroso y con reflejos”.

La estudiante afirmó que el cuadro que presentaba el niño no se desencadenó por negligencia de los padres. “Nosotros no pensamos que las enfermedades (como la desnutrición) estén relacionadas con el estilo de vida de las personas. Están relacionadas  con las condiciones objetivas de existencia que tienen las personas en un barrio como Resistencia, donde las casas tienen suelo de tierra, paredes de madera, el frío atraviesa ambas cosas; no hay tienen agua potable, la mayoría de las personas están desocupadas y  no tienen acceso a la salud porque el centro de salud no da abasto”, agregó.

Palma sostuvo que como parte del relevamiento que realizó el Grupo en el barrio fueron censados 108 chicos, de los cuales 22,  es decir un 20 por ciento, presentaban bajo peso “muy notorio. Eso se puede ver también por el índice de masa corporal. El caso de Mizael no es un caso excepcional no sólo en el barrio sino en la ciudad y en el país. Lamentablemente, las prioridades del gobierno no están apuntadas a mejor las condiciones de vida de estas personas.”

“El año pasado, el comedor que funcionaba en el barrio disponía de 40 centavos por chico por mes. Con se podía dar algo de alimento. Hoy el comedor dejó de funcionar porque no recibe subsidios de la Municipalidad”, agregó Palma.

FG_AUTHORS: La Capital – Región

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