El supermercado Tigre reabre en manos de sus 80 empleados

El supermercado de Tucumán 1349 se prepara para reabrir sus puertas la semana que viene. Los trabajadores decidieron reactivar el local del ex Tigre (sobre el que pesa una quiebra) a la manera de una cooperativa y comenzarán a vender mercadería en consignación. La idea, motorizada por la Asociación Empleados de Comercio, reactivará la fuente de empleo de 80 familias que vienen buscando por cielo y tierra la posibilidad de no quedar excluidas del sistema laboral… La lucha cumplió un año y los ex empleados decidieron ahora tomar el toro por las astas:

Tras un año, el súper vuelve a abrir como cooperativa. (Foto: Sergio Toriggino) Definieron estrategias comerciales con emprendedores comunitarios de la región y se disponen a vender pan, frutas, verduras, dulces y pastas hasta recomponer el hipermercado como tal. En rigor, se trata de poner en marcha un supermercado comunitario. Para eso, la iniciativa toma como referencia varias experiencias exitosas desarrolladas fundamentalmente en Buenos Aires. Así, los trabajadores comenzarán la semana que viene a hacer funcionar el comercio como un autoservicio que cuenta con las instalaciones para iniciar su operatoria.

La idea recoge las experiencias encaradas por los trabajadores de la empresa Dic, Cerámica Zanón o los del molino San Javier, que fabricaba el arroz Mocoví, en busca de evitar la etapa de liquidación lisa y llana de los bienes del hipermercado.

La reactivación del súper generará como mínimo 80 puestos de trabajo, pero también se abrirán posibilidades para prácticas comerciales indirectas.

Ya se formalizaron convenios con huertas orgánicas comunitarias y panificadoras cooperativas con el objetivo de incentivar el compre regional. Se va a poner en marcha una “experiencia con este tipo de emprendedores, aparte de productores artesanales de dulces, desocupados y trabajadores”, dijo Carlos Ghioldi, del consejo directivo del gremio mercantil. Si bien el supermercado carecerá en principio de alimentos que necesiten frío (como lácteos) u otros productos perecederos, sí se comercializarán pastas para lo cual se utilizará el único freezer que está funcionando.

Pero hay más. Será un centro de comercialización de trabajo y servicios. “Tenemos pensado entregar la mercadería casa por casa a dónde también saldríamos a ofrecer los productos. Para eso, se utilizará además un volante explicativo con el contenido del proyecto y su necesidad de sostenerlo”, especificó el sindicalista. En tanto, seguirán lavando autos en el estacionamiento contiguo y el personal ofertará asesoramiento sobre trabajos de albañilería o pintura.

El patio de comidas quedará como un tema pendiente, porque la propuesta también puso énfasis en su futura reactivación. “Tiene espacio para 600 comensales; podría convertirse en un comedor universitario”, consideró Ghioldi. Los impulsores de volver a poner en marcha la actividad comercial se sienten avalados por el respaldo que distintas organizaciones y reparticiones estatales le dieron al proyecto en su momento.

La propuesta cosechó el interés del Concejo Municipal, la Legislatura provincial, la Cámara de Diputados de la Nación, el Ministerio de Trabajo de la Nación y la Municipalidad. El 23 de agosto de 2001, la jueza civil y comercial de la 14º nominación, María de los Angeles Lotti, aceptó el pedido de quiebra de Hipermercado Tigre SA, solicitado por su dueño, Francisco Regunaschi.

Los trabajadores tomaron las instalaciones del lugar que jamás abandonaron y comenzaron un peregrinar por diversas instituciones privadas y del Estado para lograr la iniciativa, en principio más ambiciosa que la que pondrán en práctica con la negativa de la Justicia, que propuso la venta del inmueble para pagar a los proveedores. “Con eso se obtendrá cerca de un millón de pesos cuando la deuda es muchísimo mayor”, consideró el secretario de Empleados de Comercio, Rubén Ghioldi.

La Capital pudo saber que la semana que viene comenzarán a verse las góndolas ocupadas con la producción de emprendedores como el Foro Frutihortícola. Sin embargo, desde la Asociación Empelados de Comercio mantienen silencio sobre la fecha exacta de la reapertura y las organizaciones que brindarán mercadería. Hay algo seguro, los empleados pretenden sólo recuperar la dignidad del trabajo y se se dividirán las ganancias en partes iguales


fuente: Pablo R. Procopio / La Capital

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