
El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves, por unanimidad, una resolución para solicitar al gobierno nacional y al Museo Histórico Nacional que la denominada Bandera de Macha sea trasladada de manera definitiva al Monumento Nacional a la Bandera. El planteo apunta a que una de las piezas históricas más relevantes vinculadas a Manuel Belgrano pueda exhibirse de forma permanente en la ciudad considerada cuna de la bandera argentina.
La iniciativa fue promovida por la presidenta del cuerpo, María Eugenia Schmuck, y volvió a poner sobre la mesa un debate de larga data acerca del destino de los bienes históricos nacionales y la concentración del patrimonio cultural en Buenos Aires. Desde Rosario sostienen que la ciudad donde Belgrano izó por primera vez la bandera, el 27 de febrero de 1812, reúne las condiciones históricas y simbólicas para albergar una reliquia de ese peso.
La pieza en cuestión integra el conjunto conocido como las “banderas de Macha”, dos estandartes encontrados en 1885 en una capilla de la localidad boliviana de Titiri, ocultos detrás de pinturas religiosas. Son consideradas las banderas celestes y blancas más antiguas conservadas hasta la actualidad y existen distintas interpretaciones sobre su recorrido histórico. Una de las hipótesis más difundidas señala que acompañaron las campañas del Ejército del Norte bajo el mando de Belgrano e incluso que una de ellas pudo haber sido utilizada en los primeros años de la lucha independentista.
Actualmente, una de esas banderas permanece en la Casa de la Libertad de Sucre, en Bolivia, mientras que la otra forma parte desde fines del siglo XIX de la colección del Museo Histórico Nacional argentino. Esa es la enseña cuyo traslado reclama ahora Rosario.
Al defender el proyecto, Schmuck sostuvo que “Rosario no es una ciudad más en la historia argentina” y remarcó que la presencia de la bandera en el Monumento implicaría reconocer el vínculo entre la ciudad y uno de los principales símbolos nacionales. También planteó el tema en clave federal, al considerar que el patrimonio histórico no debería permanecer exclusivamente concentrado en la Capital Federal.
La resolución aprobada incorpora además una serie de exigencias técnicas vinculadas a la preservación de la pieza. Debido a su fragilidad y antigüedad, se plantea que cualquier eventual traslado deberá concretarse bajo estrictos protocolos de conservación, con transporte especializado, cobertura de seguros y supervisión de profesionales en restauración y museología.
El reclamo político comenzó a tomar impulso semanas atrás, luego de que el presidente Javier Milei dispusiera el traslado del sable corvo de José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. En Rosario interpretaron ese antecedente como una oportunidad para impulsar también el regreso de una bandera asociada al proceso emancipador y a la figura de Belgrano.
En la actualidad, el Monumento a la Bandera exhibe una réplica de la enseña conservada en Bolivia, instalada durante las celebraciones del Bicentenario. Ahora, el objetivo es conseguir la llegada del paño original, con la mira puesta simbólicamente en el próximo 20 de junio.
Más allá de las posibilidades concretas de que el pedido prospere, la decisión unánime del Concejo dejó abierto un debate más amplio sobre el reparto federal de los bienes históricos y el lugar que ocupan las provincias en la construcción de la memoria nacional. ROSARIOPLUS

