
Parálisis total, atrasos salariales y una cadena de pagos quebrada: la situación alcanzó un punto crítico con la paralización total de las tres plantas en Clason, Lehmann y Suardi. Hay 700 puestos laborales en riesgo.
Los trabajadores de Lácteos Verónica denuncian atrasos persistentes y pagos parciales, luego de que se cayera definitivamente a comienzos de enero el acuerdo que preveía depósitos semanales de alrededor de $1 millón por empleado para cancelar deudas acumuladas.
Desde entonces, las acreditaciones fueron incompletas o directamente inexistentes, lo que derivó en retenciones de tareas y en la interrupción total de la producción. A ese cuadro se suma la falta de materia prima: la empresa hoy no cuenta con leche cruda para elaborar, pese a disponer de una capacidad instalada superior a los 300.000 litros diarios.
El frente financiero refleja la profundidad del deterioro. Según datos del Banco Central, la láctea acumula cheques rechazados por más de $10.900 millones, mientras que la deuda con productores tamberos se estima en torno a u$s60 millones, de los cuales entre u$s18 millones y u$s20 millones corresponden a leche entregada y no pagada. Son más de 150 tambos afectados, además de transportistas y proveedores de servicios básicos, informó el sitio especializado en temas economicos, Ámbito Financiero
Durante los últimos meses, la empresa logró sostenerse de manera precaria con trabajos a fasón, principalmente secado de leche para terceros en la planta de Lehmann, un esquema de baja rentabilidad que no ofrece continuidad y que tampoco alcanza para normalizar los pagos salariales.
Con los productos prácticamente fuera de las góndolas, el transporte de personal interrumpido por deudas impagas y 700 puestos de trabajo en riesgo, el conflicto permanece abierto. Pese a gestiones oficiales y versiones sobre posibles inversores o ventas de activos, no hay definiciones concretas sobre el futuro de la compañía ni un plan claro de salida.
Fuente: Redacción Rosario




