Un ingeniero y creador de contenido, conocido en redes sociales bajo el usuario @ryc._1216, desarrolló un sistema de combate físico diseñado para llevar la inmersión en los videojuegos a un nivel extremo. El equipo reacciona en tiempo real a los eventos de la pantalla para que el usuario pueda experimentar de forma física el realismo de los enfrentamientos armados mediante una serie de mecanismos de respuesta táctil y ambiental coordinados.
La plataforma utiliza una integración de software y hardware que detecta los impactos recibidos por el personaje del jugador en el entorno virtual. Al ejecutar títulos de disparos tácticos, el sistema procesa la ubicación exacta del daño recibido y activa de manera automática diferentes dispositivos de castigo físico instalados alrededor de la estación de juego. El objetivo de este desarrollo es forzar al jugador a sentir el peligro real que implicaría un conflicto bélico.
El componente más crítico del equipo consiste en un conjunto de lanzadores laterales cargados con pequeños fuegos artificiales y petardos que funcionan como proyectiles. Cuando el jugador recibe un disparo en el videojuego, el dispositivo detona una carga real hacia su cuerpo. Este sistema se complementa con una unidad de estimulación muscular eléctrica (EMS) que propina descargas en los brazos o piernas según la zona del cuerpo que haya resultado afectada en la partida, simulando la sensación de impacto.
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Para aumentar la fidelidad de la experiencia, el sistema incluye efectos ambientales que se sincronizan con las condiciones del mapa virtual. El creador instaló una máquina de viento de alta potencia y un sistema de riego en el techo del área de juego para recrear ráfagas de aire o lluvia intensa. Estas funciones se activan de forma automática para afectar la visibilidad y la comodidad física del usuario, añadiendo una capa de dificultad técnica que va más allá de lo visual durante las misiones de combate.
En las demostraciones publicadas en sus perfiles digitales, se observa al usuario sufrir el impacto directo de las detonaciones, quedar rodeado de humo y caer de su asiento tras recibir las descargas eléctricas. Aunque utiliza un casco táctico de cara completa y una chaqueta de protección para mitigar la posibilidad de lesiones graves, el diseño del equipo está pensado para que el dolor y la incomodidad sean los ejes centrales de la sesión, obligando a una conducta de juego mucho más cautelosa.
Un ingeniero creó un sistema de simulación que le dispara proyectiles reales mientras juega
Fuente: PERIODISMO.com




