Un espía cibernético para los más celosos

Una postal electrónica es utilizada por amantes desconfiados para vigilar la actividad de sus parejas en la computadora … SAN FRANCISCO (Reuters).- Una compañía denominada Lover Spy comenzó a ofrecer un servicio para los amantes celosos -y alguien más- de espiar en la computadora la actividad de sus compañeros enviando una tarjeta postal electrónica que se duplica como un dispositivo oculto.

Expertos en seguridad informática dijeron que el servicio y el software de Lover Spy parecen violar la ley estadounidense, al tiempo que señalaron que el programa de vigilancia indicaba una forma cada vez más común empleada por los intrusos para apoderarse del control de las computadoras. Anunciada como una manera de “atrapar a un amante que engaña”, la compañía Lover Spy ofrece enviar una tarjeta postal electrónica para atraer a la víctima hacia un cibersitio que descargará en su computadora un programa que será usado para espiar.

Todo registrado
Lover Spy, vendido a 89 dólares para usar hasta en cinco máquinas, intenta grabar todo lo que la víctima hace en la computadora, incluso los golpes en el teclado, contraseñas, mensajes electrónicos, chats e incluso encender la cámara web de la víctima. El programa espía manda discretamente la información al servidor de Lover Spy, que luego lo envía a quien pagó por el software, manteniendo su anonimato, según el cibersitio de la compañía. “Lover Spy está siendo usado hoy por investigadores privados en el mundo, esposos y esposas, y padres de familia que quieren proteger a sus hijos”, alega el sitio.

“Eso sería un delito mayor. Descargar un programa en la computadora de alguien más sin su autorización es ilegal”, dijo Mark Rasch, ex jefe de la unidad de delito informático del Departamento de Justicia de los EE.UU.

Chris Hoofnagle, director del centro informático de privacidad electrónica, fue tajante: “Eso es claramente una violación de (los reglamentos de) interceptación de comunicaciones telefónicas”.

No sólo la compañía Lover Spy podría ser procesada por vender software que permite espiar: la persona que paga por el servicio podría enfrentar hasta diez años de prisión y multas bajo la ley de abuso y fraude con las computadoras.


fuente: diario La Nacion 05/10/2003

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