
El Tribunal Regional de Ham, norte de Alemania, en las audiencias de mediados de marzo, reafirmó que los grandes emisores pueden ser considerados responsables de los daños climáticos, en la demanda que planteara Saúl Luciano Lliuya, contra la empresa RWE, por potencial inundación de su vivienda y cultivos y su ciudad natal, según lo informara el IPS.
Por Doris Balvín. Pressenza.com
RWE es acusada por ser responsable de posibles avalanchas, debido al aumento del volumen del lago glaciar Palcacocha ubicado a 4.566 metros sobre el nivel del mar por el calentamiento global, con el consecuente riesgo a los bienes y la vida de Saúl Luciano Lliuya y su comunidad, quien planteara esta demanda hace 10 años.
Un caso de justicia climática
Ecoportal, menciona que “se trata de un emblemático caso de justicia climática, en el que un campesino se enfrenta a una de las más grandes compañías energéticas del continente europeo y el mundo”.
Se trata de una demanda en la que Lliuya, guía de montaña y campesino peruano, exige que RWE compense a su ciudad económicamente en proporción a su responsabilidad. El objetivo es tomar medidas de protección a fin de evitar de que la laguna Palcacocha destruya su vivienda, cultivos y la ciudad natal de la familia Lliuya. Diversas fuentes consultadas estiman que RWE sería responsable entre el 0,5% al 0,38% de las emisiones de CO2 globales desde la era industrial.
El IPS refiere que el tribunal en las audiencias “…examinó si el riesgo de inundación del demandante es jurídicamente suficiente para justificar la demanda, y escuchó tanto a un perito designado como los alegatos de las partes.
Si el tribunal decide que sí existe un riesgo jurídico relevante, se pasaría a la siguiente fase, para establecer en qué medida contribuyeron a este riesgo el cambio climático global y en particular las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de RWE.”
El tribunal de Hamm ha sentado jurisprudencia al respecto al admitir este caso a trámite. Así lo decía El País el año 2018 con referencia a un comunicado Germanwatch, en tanto dejaba muy claro que ‟los grandes emisores como RWE tienen fundamentalmente la obligación de ayudar a las víctimas del cambio climático en los países pobres”.
Violencia contra los más vulnerables
Desde el punto de vista de la justicia climática, va quedando claro que la violencia que los grandes emisores de CO2 globales ejercen contra la naturaleza, en realidad es violencia ejercida contra seres humanos, ciudadanos del mundo en situación de vulnerabilidad climática ven sus vidas pendiendo de un hilo mientras los grandes emisores continúan en automático socavando la seguridad de las poblaciones, exponiéndolos a los graves riesgos climáticos.
Los grandes emisores empresas públicas privadas que se benefician del calentamiento global se cuentan con los dedos de las manos y que los estados agrupados en la ONU con 29 Conferencias de las Partes sobre el cambio climático a cuestas no hayan logrado establecer aún una ruta efectiva para superar el actual caos climático.
En este sentido son valiosas las iniciativas como las de Germanwatch y Saul Luciano Lliuya que han logrado sentar en el “banquillo de los acusados” a este gigante alemán y evidenciar la violencia estructural de la que somos objeto por este tipo de compañías energéticas.
Doris Balvín
PRESSENZA – MedioAmbiente 2025
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