
La paradoja de los nacionalismos y las agendas de autodestrucción.
PRESSENZA – Humanismo y Espiritualidad.
Las derechas están en una transición, en que van abandonando los nacionalismos. El fenómeno actual de descrédito del “Estado-Nación”, que tiene en su base la disolución de la soberanía a manos de las potencias y sus agendas de neocolonialismo, tomando por la fuerza el control de “zonas regionales de hegemonía”.
La soledad y la indefensión de las Naciones frente a la agresión criminal de las potencias (en nuestro caso nos toca EEUU) marca el momento histórico del fin de las Repúblicas que son reemplazadas por “Protectorados, sin soberanía”.
En este contexto ¿cómo será el relato de las derechas nacionalistas?, ¿defenderán los intereses del Estado, se opondrán a la injerencia extranjera, defenderán las fronteras de la agresión de fuerzas militares externas? O, por el contrario, se develará que harán sólo aquello que favorezca sus negocios, acatando el dictamen de la potencia agresora sustentada en el paraestado supranacional dependiente del poder financiero internacional.
El genocidio en Gaza, la Venezuela tutelada y la agresión militar ilegal contra Irán, son las situaciones concretas que exhibe impúdicamente el Poder en el momento actual, como un téngase presente al mundo.
La posibilidad de Latinoamérica unida no se pudo concretar, y el fracaso de la Unión Europea en sostener su soberanía y su Estado de bienestar, estrecha aún más las posibles salidas de esta crisis. Queda ver el papel que puedan tener los BRICS a mediano plazo, como una posibilidad de futuro distinto al que se viene imponiendo en el momento actual.
Bachelet va por la Secretaría General de la ONU.
Tras el término de la Segunda Guerra Mundial, se crea oficialmente el 24-10-1945 la Organización de las Naciones Unidas (ONU), inspirada en mantener la paz, la seguridad internacional, promover la cooperación internacional, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Está compuesta en la actualidad por 193 Estados. De éstos, las grandes potencias con capacidad destructiva y de aniquilación de la raza humana, controlan el poderío atómico. Estos 5 países: EEUU, Rusia, China, Reino Unido y Francia, además conforman el consejo de seguridad, con capacidad de veto sobre las resoluciones, recomendaciones o acuerdos tomados por la asamblea.
Así es como el complejo militar industrial, el negocio de la guerra y el exterminio de pueblos y naciones avanza. La ONU ha sido y es incapaz de hacer cumplir resoluciones de alto a las masacres, en conflictos armados (armados hasta los dientes), defendiendo negocios o intereses de alguna u otra potencia económica, que coincidentemente, tiene derecho a veto en la ONU.
Por recordar algunas masacres producto de la inoperancia de la organización: genocidio en Ruanda, masacre en los Balcanes, aniquilamiento de Palestina por parte de Israel, Guerra Civil en Siria, invasión de Irak, invasión de Ucrania, Bombardeo de Venezuela y secuestro de su presidente, Guerra contra Irán con el asesinato de su líder espiritual, etc.
En este penoso contexto, la gran apuesta del Estado chileno a través del Gobierno de Boric es levantar como candidata a la Secretaría General de la ONU a Michelle Bachelet, patrocinada además por los Estados de México y Brasil. Al parecer, Bachelet no recibirá el respaldo del nuevo gobierno ultraderechista de Kast que se instala en estos días, con un cuestionado equipo de relaciones exteriores y con un alineamiento internacional distinto al construido por todas las cancillerías post dictadura.
M. Bachelet al momento de aceptar la nominación explicó, según sus propias palabras, que quiere refundar la ONU; habló de reforzar, modernizar, fortalecer, respetar el multilateralismo y la construcción de un futuro común, poniendo a las personas como centro de su quehacer en un mundo que valore el respeto, la dignidad y la vida en paz.
Todo este bello e inspirador discurso, que resalta una organización imaginaria e inexistente actualmente, al día siguiente será “papel picado”. Ganando la elección o no, la ONU seguirá bajo las órdenes de los países más ricos, instalados en el consejo de seguridad, ricos por el colonialismo a costa de la violencia en todas sus formas, como la esclavitud, invasiones, limpiezas étnicas, dictaduras, violaciones a los DDHH y el robo de riquezas y materias primas a los países colonizados, explícita o veladamente.
Las razones estructurales de los fracasos de esta crucial instancia de la política internacional son el veto, falta de voluntad política, cascos azules con mandatos débiles, burocracia, falta de reconocimiento y legitimidad de la organización. Lo que demuestra que la ONU, en la práctica, resulta un organismo anacrónico, que ya no va con los tiempos, ni las formas, ni las dinámicas geopolíticas actuales.
El comportamiento de la élite también explica la crisis general actual.
El reciente destape masivo de documentos relacionados con Jeffrey Epstein en enero y febrero de 2026, ha vuelto a sacudir las estructuras de poder global, revelando una red de influencia que va mucho más allá de los delitos sexuales, alcanzando esferas de la política, las finanzas, los servicios secretos y la realeza.
El Departamento de Justicia de EEUU ha liberado aproximadamente 3,5 millones de páginas de archivos, que incluyen vídeos, imágenes y correos electrónicos que documentan décadas de interacciones entre Epstein y diversas personas de la élite norteamericana y mundial. Las nuevas listas y documentos mencionan a figuras prominentes de la política, el poderío económico, las comunicaciones y la tecnología, como Donald Trump, Bill Clinton, Bill Gates, Elon Musk y el “ex” príncipe Andrés del Reino Unido. Aunque muchos nombres aparecen en contextos circunstanciales, la magnitud de las conexiones refuerza la percepción de una red de complicidad extendida.
El caso ha reforzado la percepción pública sobre el comportamiento de las clases dominantes y cómo se evidencia que existe una justicia para la élite y otra para el ciudadano común, donde el 0,1% puede delinquir con impunidad, mientras utiliza el chantaje y su poder para protegerse. Expertos analizan esto como una crisis ética profunda que alimenta teorías sobre el control estatal y la corrupción sistémica en las democracias occidentales. En el contexto político de EEUU, los documentos están siendo utilizados por diferentes facciones para desacreditar a opositores, especialmente en relación con el equipo de Donald Trump y también figuras del partido demócrata.
A pesar de la “extraña” muerte de Epstein en 2019 en una cárcel norteamericana, sin guardias, sin cámaras, la presión social por desmantelar estas redes de tráfico y poder sigue vigente, impulsada por las declaraciones de las víctimas sobrevivientes, que buscan justicia contra los cómplices que aún permanecen impunes.
Cabe destacar que la única persona que ha sido condenada a prisión por su participación en la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein es Ghislaine Maxwell, quien fue la colaboradora más cercana y expareja de Epstein, y que cumple actualmente una sentencia de 20 años de cárcel tras ser declarada culpable en 2022 de cinco cargos, incluyendo el tráfico sexual de menores. Recientemente, se ha reportado que su equipo legal ha intentado negociar un indulto presidencial con la administración de Donald Trump, mientras éste trata de desmarcarse de su evidente y prolongada amistad con el pederasta.
La inmoralidad extrema en el ámbito privado de la élite en el poder, establece un patrón sociópata que sustenta el tipo de comportamientos de política criminal, tan difícil de asimilar por la ciudadanía mundial.
Humanismo da cara al Antihumanismo.
Es el momento que por necesidad y el clamor de los pueblos, la humanidad se dé una oportunidad de construir la verdadera paz.
El Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista que inspira a nuestra Federación de Partidos Humanistas, tiene en la noviolencia activa uno de sus pilares éticos y metodológicos fundamentales. Para el Nuevo Humanismo no es connatural al ser humano la violencia (entendida como el hecho de perjudicar por acción u omisión, de atentar contra la libertad y la intencionalidad de otros), sino que ésta es un hecho cultural, histórico y social. No son naturales, por tanto, los pilares sobre los que se impulsa la violencia, a saber: el individualismo, la discriminación, la apropiación del todo social, la competencia, el pragmatismo, la imposición del poder, la venganza y la contradicción.
La violencia es multicausal y multifacética. Distinguimos diferentes tipos de violencia: física, económica, social, étnica, generacional, sexual, sicológica, religiosa, ambiental, etc. La violencia se ejerce dentro de una escala de valores que ha puesto al dinero como valor central, en una cultura materialista que pone a las cosas por encima del valor de las personas. En la actualidad, el actor principal que impulsa la violencia a nivel mundial es el sistema financiero internacional, asociado a los medios masivos de comunicación, al complejo militar industrial y a las corporaciones transnacionales productoras de servicios y bienes.
Ante las diferentes formas de violencia señaladas, surge como respuesta superadora la noviolencia activa, como actitud personal y como metodología de acción.
La noviolencia activa, como actitud personal, es un sistema de conceptos morales que repudia la violencia en todas sus formas, que orienta hacia la coherencia entre lo que se siente, piensa y hace; y que profundiza la práctica ética de tratar a los demás del modo en que se quiere ser tratada/o. Esto lleva a no responder a la violencia con violencia.
En el campo de la praxis social, la noviolencia activa impulsa acciones concretas para crear conciencia, denunciar, protestar, resistir, desobedecer, boicotear y contrarrestar a las diferentes formas de violencia.
Las y los humanistas sostenemos la necesidad de avanzar hacia una cultura de la noviolencia, basada en la libertad personal, la solidaridad social y la no tolerancia de la violencia. Las y los humanistas propiciamos una cultura noviolenta que ponga en el centro de sus valores a las personas, permitiendo la construcción de una sociedad verdaderamente humana donde el poder esté en el todo social, superando la violencia actual donde una parte minoritaria impone condiciones al resto.
En este momento del proceso histórico de la humanidad, es hora de que se impulse con resolución la noviolencia activa para trabajar por la democracia real y una justa distribución de la riqueza, para erradicar la desigualdad y la pobreza, impedir la depredación desenfrenada de los recursos naturales y por la aplicación en los hechos de todos los Derechos Humanos.
Esas causas esenciales y urgentes para la evolución humana necesitan incondicionalmente de la coherencia, la fuerza y la dirección que imprime la noviolencia activa, para la transformación humanizadora de nuestro mundo.
Como planteó Silo en Madrid en 1993: “ha de pasarse de la prehistoria a la verdadera historia humana recién cuando se elimine la violenta apropiación animal de unos seres humanos por otros. (…) Todas las formas de violencia, merced a las cuales se ha trabado el progreso humano, repugnan a los humanistas. Toda forma de discriminación manifiesta o larvada, es motivo de denuncia para los humanistas”.
A medida que aumenta la violencia en nuestras sociedades más importante es la construcción de herramientas no violentas para la acción social y personal, como son:
1. El rechazo y el vacío ante las diferentes formas de discriminación y violencia.
2. La No colaboración con las prácticas violentas.
3. La denuncia de todos los actos de discriminación y violencia.
4. La desobediencia civil frente a la violencia institucionalizada.
5. La organización y movilización social con base en el trabajo voluntario y en la acción solidaria de quien la impulsa.
Hoy más que nunca es evidente el valor ético de la noviolencia activa como única forma real de solución de los grandes retos que enfrenta la humanidad, ya que es claro que no existe una solución violenta a los problemas: la violencia es el problema.
Redacción colaborativa: M. Angélica Alvear Montecinos, Guillermo Garcés Parada, Sandra Arriola Oporto; Ricardo Lisboa Henríquez
Comisión de Opinión Pública
Partido Humanista
Fuente: PRESSENZA.COMLeer más




