
Luego del asesinato del bebé de 15 meses, el jueves a la tarde en la zona sur de Rosario, la policía capturó a tres jóvenes involucrados en el crimen que estremeció la ciudad. Y el saldo de esos primeros allanamientos hizo relacionar todo a un asunto originado en el narcomenudeo, pero del que la familia de la víctima es ajena.
El primero en ser apresado, y no por la policía, fue un joven de 25 años señalado como el autor material de la balacera. Kevin P. fue atrapado y reducido apenas tronaron las balas por el vecino de enfrente a la improvisada barbería de los Mastrocola, en Melincué al 6100 (barrio Roque Sáenz Peña). Este vecino es suboficial de Gendarmería Nacional, y no dudó en cruzar la calle para atrapar al homicida que descerrajó más de media docena de disparos contra la vivienda familiar donde estaba el destinatario de su furia. El gendarme retuvo al homicida hasta que llegó la policía.
Este Kevin P. tiene antecedentes penales por robo y microtráfico, y ahora suma este horrendo asesinato. El bebé, Gian Mastrocola, estaba en brazos de su padre, Valentín, cuando uno de los disparos le acertó en el corazón.
Daniel Mastrocola, el abuelo de Gian, relató que el ataque ocurrió de manera repentina y duró apenas unos minutos. Según contó en declaraciones a la prensa, el tirador llegó en un auto y comenzó a disparar desde la calle.
“No se puede entender. Estábamos acá, apareció uno de repente, bajó del auto y empezó a los tiros”, expresó.
El hombre señaló que los agresores aparentemente buscaban a una persona llamada Elías y que ya había existido un episodio previo de amenazas. “Un rato antes habían estado y me rompieron la chata y a él le habían pegado. Se fueron diciendo que iban a volver”, recordó en alusión a un cliente de su hijo peluquero y barbero.
Según su relato, cuando escuchó la primera explosión salió a la calle y vio que habían roto el parabrisas de su camioneta. Poco después volvió a aparecer el mismo auto. “Apareció el Corsa gris, se bajó uno y me tiró un tiro. Me escondí atrás de la chata y la bala pegó en el espejo”, contó.
En ese momento comenzaron los disparos contra la vivienda y la barbería. Dentro del lugar estaba Valentín con el pequeño en brazos. “Valentín quedó contra la pared con Gian en brazos. Una bala entró por una ventanita (del portón) y le pegó en el corazón”, relató el abuelo.
El hombre explicó que el tirador nunca ingresó al local y que toda la secuencia ocurrió desde la calle. “Cuando tiró los tiros se subió a una moto que venía atrás. Todo pasó en menos de cinco minutos”, aseguró.
Tras el ataque, el padre del bebé decidió llevarlo de inmediato al hospital. “Mi hijo me dijo que fuéramos al Roque porque le habían pegado a Gian. Nos fuimos, pero ya estaba casi muerto, fue en el corazón”, lamentó.
MÁS DETENIDOS
En las horas siguientes, la policía avanzó con nuevos operativos en el barrio de la Carne, al lado del barrio Roque Sáenz Peña, que derivaron en la captura de otro joven señalado como partícipe del ataque y en la demora de un hombre de 45 años y una mujer de 50 durante un procedimiento realizado a pocas cuadras del lugar del crimen.
A partir del testimonio de familiares del niño, los investigadores lograron ubicar a Alan V., de 21 años, en una vivienda de Escalante al 6300. Antes de llegar a ese domicilio, los agentes habían secuestrado un Chevrolet Corsa en otro inmueble cercano. El vehículo coincide con la descripción del auto gris con la luneta trasera rota en el que escaparon los agresores después de la balacera.
Según fuentes policiales, tras el ataque los sospechosos huyeron en ese vehículo y uno de ellos descendió en la esquina de Bacle y Patricios para esconderse en una casa. La pista surgió a partir del relato del abuelo del bebé, lo que permitió que desde la Central de Emergencias 911 revisaran las cámaras de videovigilancia y localizaran el domicilio al que ingresó el presunto tirador.
Cuando la policía llegó al lugar, el joven escapó por los techos. En un departamento en la planta alta encontraron tres teléfonos celulares, una pistola calibre 11.25 sin cargador, municiones, un ladrillo de cocaína y otros trozos de la misma sustancia. También secuestraron la ropa que habría utilizado durante el ataque.
Horas después, los operadores del 911 detectaron que el Chevrolet Corsa había sido guardado en una cochera de Patricios al 600. El sospechoso intentó escapar desde allí, pero finalmente fue detenido. Durante ese procedimiento, la policía arrestó además a Darío A., quien intentó huir del lugar, mientras que María A. quedó demorada por interferir con el operativo. ROSARIOPLUS




