
El tanto que anotó, de los tres que dieron la victoria a Argentina, sigue consolidando al astro argentino como el jugador con más goles en la historia de los mundiales.
El partido de Argentina contra Egipto, en el que la Albiceleste salió victoriosa 3-2, trajo consigo nuevas marcas para Lionel Messi, quien continúa pulverizando récords que parecen imposibles de igualar.
Al haber anotado un gol contra Egipto, se ha convertido en el jugador con más goles en esta edición del Mundial, con 8 tantos; también en alcanzar al máximo goleador histórico de la selección argentina en una misma Copa del Mundo, compartiendo la marca de 8 goles con el legendario Guillermo Stábile, quien realizó el hito en 1930.
Este hito además lo coloca en el 6.º lugar de la lista mundial de los jugadores con más goles en un solo mundial, puesto compartido con Kylian Mbappé (2022), Ronaldo (2002) y Guillermo Stábile (1930), quienes también poseen 8 goles. Con los partidos restantes, el astro argentino podría subir aún más en esta lista o incluso superar al primer lugar, del francés Just Fontaine, que posee el récord de 13 goles.
Tras su gol, Messi también se sigue consolidando como el jugador con más goles en la historia de los Mundiales, con 21 tantos, un registro que ya había logrado en su partido contra Austria y que podrá seguir ampliando durante los partidos restantes de esta edición. También incrementó su récord como máximo goleador histórico de la albiceleste, alejándose aún más de cualquier perseguidor.
LA NOTA CON TODOS LOS GOLES DE ARGENTINA 3-2 EGIPTO

Guillermo Stábile: El goleador sorpresivo del Mundial 1930
El argentino Guillermo Stábile escribió una página dorada en el Mundial de Fútbol «Uruguay 1930», como el máximo goleador con ocho tantos. Uno de los grandes delanteros de Sudamérica.
El técnico que más dirigió a la Albiceleste, el tricampeón argentino ganó seis veces el título de la Copa América. En el banquillo se enfrentó cuatro veces a Costa Rica, con un balance de tres triunfos y un empate.
El argentino Guillermo Antonio Stábile, denominado el “Señor Copa América” como su entrenador récord, fue un futbolista de éxito, un centro delantero notablemente elegante, rápido, ágil, efectivo, inteligente y que tenía un tiro preciso. Dicho atacante escribió una página memorable durante el primer Campeonato Mundial de Fútbol de 1930 en Uruguay.
Sus ocho goles en solo cuatro encuentros fue el extraordinario balance del delantero del Club Atlético Huracán, que lo confirmaron como el máximo goleador de dicha cita inaugural en el ámbito mundialista, como uno de los grandes arietes de la historia de los Mundiales y del futbol suramericano.
“Stábile fue el único que guapeó en la final”. Las palabras de su compañero, Francisco Pancho Varallo ilustran a la perfección todo lo que significó el atacante de Huracán para el Seleccionado de Argentina en el primer campeonato del mundo. No sólo fue el máximo goleador, sino el corazón de un equipo que estuvo a punto de alcanzar la gloria frente al anfitrión Uruguay.
Lo curioso es que empezó la Copa Mundial y él no jugaba dentro del seleccionado. En un principio, Stábile iba como suplente de Roberto Eugenio Cherro, atacante del Boca Juniors llamado Cabecita de Oro, cuando se disputó el primer encuentro de la copa ante Francia, en el debut triunfal fue ganado 1-0 por Argentina.
De hecho, Guillermo no jugó en este primer duelo y ingresó en el segundo encuentro ante México como centrodelantero en el once titular, para recuperar rápidamente el tiempo perdido, con una realidad que lo perseguía desde que había debutado en esos años con la camiseta de Argentina, puesto que todavía no había marcado un sólo gol de carácter internacional.
Aquí surgen dos versiones sobre el por qué Stábile se hizo con el puesto. Algunas crónicas hablan de una indisposición de Roberto Cherro, ante una aparente fuerte crisis nerviosa. También se afirmó que el artillero titular albiceleste, Manuel Nolo Ferreira, renunció a disputar este juego para poder presentarse a un examen de Derecho en la Universidad de Buenos Aires.
Aquella vez, entonces, el éxito fue inmediato para Stábile que jugó su primer partido mundialista frente a México, en la segunda presentación de la Albiceleste. Fue la figura de su equipo y a los 17 minutos de juego ya había gritado gol al anotar dos tantos. Luego, marcó un tercero sobre el final y Argentina goleó 6-3 a los aztecas, el 19 de julio de 1930 en el flamante estadio Centenario.
Extracto de buzonderodrigo.com

