
En el marco de las sesiones mensuales que viene desarrollando el Parques de Estudio y Reflexión Navas del Rey sobre temáticas diversas, este 5 de julio tuvo lugar una entrevista a Javier Tolcachier sobre la trayectoria y la proyección del Foro Humanista Mundial.
En un pasaje significativo de la introducción, el activista señaló que la intención actual del Foro es continuar su expansión y crecimiento en 3 dimensiones: «Por un lado, hacia espacios geográficos y culturales donde el Humanismo Universalista ha tenido poca o ninguna presencia, por otro lado, seguir creciendo hacia la base social, con la incorporación de organizaciones y personas con el único requisito de no apoyar actitudes violentas o discriminatorias. Y crecer hacia adentro, en la dimensión zeta, para que amplios conjuntos humanos tengan la posibilidad de incorporar a su existencia cotidiana valores, estilos de vida y prácticas humanizadoras.»
Puntualizando sobre la situación psicosocial que atraviesan las poblaciones, agregó: «La época en la que vivimos plantea un escenario psicosocial que agrega a la entropía y crueldad que exhibe el sistema actual, tres grandes necesidades, a saber:
1) La de regenerar ámbitos de relación y contención social;
2) La de adherir a visiones y experiencias que permitan estabilidad existencial en un marco de transformación vertiginosa del paisaje externo y humano;
3) La necesidad de abrir el futuro, proponiendo imágenes que permitan encaminar la acción humana en el marco de proyectos colectivos que ayuden a superar la fragmentación y la apatía.»
Posteriormente tuvo lugar un ameno diálogo a partir de las inquietudes y comentarios vertidos por los participantes.
A continuación, el video íntegro de la conversación y la transcripción de la exposición introductoria hecha por Tolcachier, siloista desde hace más de cuarenta y cinco años y un entusiasta de la construcción del Foro.
«Además de agradecer la invitación a comentar sobre el Foro Humanista Mundial, quisiera iniciar esta conversa con una frase seguramente conocida por todos ustedes, contenida en el Documento del Movimiento Humanista. “Entre las aspiraciones humanistas y las realidades del mundo de hoy se ha levantado un muro. Ha llegado pues, el momento de derribarlo. Para ello es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo.
No hay duda que esta necesidad es uno de los principales alientos que da vida al Foro.
Hace más de tres décadas, los días 7 y 8 de octubre de 1993 se realizó en Moscú el I Foro Humanista Mundial. En esa ocasión, el fundador del Movimiento Humanista, SILO, señaló que “el objetivo de este foro sería el de estudiar y fijar posición sobre los problemas globales del mundo, relacionando estructuralmente los fenómenos de la ciencia, la política, el arte y la religión.”
Precisó además que el Foro “tiene la ambición de convertirse en un instrumento de información, intercambio y discusión entre personas e instituciones pertenecientes a las más diversas culturas del mundo, y que “pretende además tomar un carácter de permanente actividad de manera que toda información relevante pueda circular de inmediato entre sus miembros.”
En esa misma charla fundacional, Silo agrega:
“De mayor interés será tener en cuenta a diversas posturas y comprender que en esta civilización planetaria, que comienza a gestarse, la diversidad de posiciones, valoraciones y estilos de vida prevalecerá en el futuro a pesar de los embates de las corrientes uniformantes. En este sentido, nosotros aspiramos a una nación humana universal, posible únicamente si existe la diversidad”.
Sobre los temas a profundizar y sobre los que necesitamos encontrar la mejor fórmula práctica de acción, SILO enumeró los siguientes.
El racismo y la discriminación creciente; la intervención en aumento de supuestos organismos de paz en los asuntos internos de los países; la manipulación de los Derechos Humanos como pretexto de intervención; la verdad del estado de los Derechos Humanos en el mundo; el aumento de la desocupación mundial; el aumento de la pobreza en diversas regiones y en diversas capas de las sociedades opulentas; el deterioro progresivo de la salud y la educación; la acción de las fuerzas secesionistas; el aumento de la drogadicción; el aumento del suicidio; la persecución religiosa y la radicalización de los grupos religiosos; los fenómenos psicosociales de alteración y violencia; los peligros reales debidamente priorizados de la destrucción ambiental.
Quisiéramos tener también una clara percepción del fenómeno de desestructuración, que comenzando en las agrupaciones sociales y políticas, termina comprometiendo la relación interpersonal, la articulación de la cultura y todo proyecto de acción común de los conjuntos humanos.”
A partir de ese impulso fundacional, se realizaron diversos Foros Humanistas en distintas partes del mundo, foros internacionales en México, y Santiago de Chile, para pasar a una etapa de regionalización con múltiples eventos en Latinoamérica, Europa, Asia, Norteamérica y África entre 2003 y 2008, que permitieron una mayor participación de personas y organizaciones cercanas a las sedes..Durante este periodo se desarrollaron también numerosos Foros nacionales, locales, barriales y temáticos.
Puede considerarse que la Primera Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, realizada entre Octubre 2009 y Enero 2010 es el momento cúlmine de este proceso de apertura e inclusión, conectando los distintos puntos geográficos y culturales.
A partir de 2010 el impulso de los Foros Humanistas permanece vivo solo en el África Occidental, con la realización de 7 eventos en Costa de Marfil, Togo, Mali, Guinea, Ghana y Benin, desapareciendo en otros puntos.
Una posible mirada a este primer ciclo es la de considerar una progresión deductiva, que parte de lo general, para ir llegando a las particularidades geográficas, culturales y de las problemáticas de la base social.
Entre 2018-2020 se retoman los Foros regionales presenciales en 2 regiones (Latinoamérica y Europa) pero la continuidad se ve afectada por la pandemia del Covid-19.
2021-2030
A partir del 2021 se propone aprovechar la experiencia acumulada, invitando a conectar los diversos Foros nuevamente en un Foro Humanista Mundial de carácter permanente, que sirva de plataforma de diálogo y acción conjunta para organizaciones y personas de distintos ámbitos y culturas para continuar sentando las bases de la Nación Humana Universal.
Se realizan algunos conversatorios virtuales y se retoman actividades conjuntas con organismos humanistas y otras organizaciones sociales.
La columna vertebral del Foro, que tiene ahora no un carácter de evento ocasional sino de funcionamiento permanente son sus Mesas temáticas, en la actualidad 17, que se organizan de manera autónoma. Las Mesas abarcan áreas como Educación, Salud, Derechos Humanos, Paz y Desarme, Descolonización, Renta Básica Universal y Economía, Ecología Social, Violencia contra la Mujer, Música, Arte y Cultura, Deporte por la Paz y el Desarrollo, Desarrollo interno, Revoluciones no violentas y fenómenos psicosociales, Momentos y actitudes humanistas en las distintas Culturas, Política y Geopolítica, Asamblea Ciudadana Mundial, Nutrición y Soberanía Alimentaria y una mesa de Pressenza dedicada al Periodismo NoViolento.
Para intercambiar sobre lo que se va haciendo y analizar perspectivas comunes, se realizan cada 4 meses aproximadamente Asambleas generales, en las cuales también se presentan las nuevas Mesas que van surgiendo por iniciativa e impulso propio.
Para coordinar tareas de contacto y articulación conjunta, tenemos un Secretariado en el que participan todas y todos los que facilitan el trabajo de las Mesas.
Hasta ahora se han realizado 5 Asambleas, la última con una participación de personas y organizaciones de 54 países y apoyada por varias universidades de Filipinas, India, Bangladesh y Mongolia.
Como bien imaginarán, la intención actual del Foro es continuar su expansión y crecimiento en 3 dimensiones: por un lado, hacia espacios geográficos y culturales donde el Humanismo Universalista ha tenido poca o ninguna presencia, por otro lado, seguir creciendo hacia la base social, con la incorporación de organizaciones y personas con el único requisito de no apoyar actitudes violentas o discriminatorias. Y crecer hacia adentro, en la dimensión zeta, para que amplios conjuntos humanos tengan la posibilidad de incorporar a su existencia cotidiana valores, estilos de vida y prácticas humanizadoras.
La época en la que vivimos plantea un escenario psicosocial que agrega a la entropía y crueldad que exhibe el sistema actual, tres grandes necesidades.
1) La de regenerar ámbitos de relación y contención social;
2) La de adherir a visiones y experiencias que permitan estabilidad existencial en un marco de transformación vertiginosa del paisaje externo y humano;
3) La necesidad de abrir el futuro, proponiendo imágenes que permitan encaminar la acción humana en el marco de proyectos colectivos que ayuden a superar la fragmentación y la apatía.
En un contexto de mundialización creciente, la reacción mecánica de refugiarse en valores desgastados generará más fricciones y nuevo dolor y sufrimiento, por lo que nos parece imprescindible dotar de fuerza mítica a la imagen de la Nación Humana Universal, como proyecto coherente con la civilización planetaria que está naciendo.
En este escenario ubicamos como herramienta de primer nivel al Foro Humanista Mundial, con capacidad de acercar a organizaciones y personas de las distintas culturas desde premisas de no violencia y no discriminación y generar un diálogo de características inéditas en la historia de la Humanidad.
Este diálogo, este intercambio abierto a las acumulaciones de conocimiento, saberes, mitos y virtudes presentes en cada cultura, permitirá una mayor comprensión de las salidas al momento actual y a la vez, la adaptación de las acciones necesarias para construir el objetivo mayor en un clima de cooperación.
Este tono de colaboración es a su vez un elemento transformador en sí mismo, invitando a superar la extrañeza y el temor y abriéndose a las nuevas y maravillosas experiencias de descubrir la amplitud cada vez más inabarcable del fenómeno humano y, al mismo tiempo, la esencial unidad que nos conecta.
Antes de pasarles la palabra y abrir el intercambio, quisiera citar un par de párrafos de la Declaración de la última Asamblea del Foro Humanista Mundial, que se realizó hace algunas semanas.
“Somos conscientes de que el verdadero cambio y el camino a la Nación Humana Universal no provendrán desde los palacios del poder establecido, sino que se construyen día a día desde la base misma de nuestra sociedad.
Que la dignidad humana es el valor supremo, por encima de cualquier frontera, sistema económico, ideología política o división artificial. Que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la presencia activa de justicia, inclusión, respeto mutuo y responsabilidad social. Que la transformación del mundo comienza con la transformación interior de cada individuo, la cual debe reflejarse en las relaciones en nuestro entorno.
La Nación Humana Universal no es una imagen lejana, la estamos construyendo. No esperamos que el mundo cambie por sí solo; somos nosotros quienes, eligiendo la solidaridad sobre la indiferencia y la humanidad sobre los sistemas, estamos tejiendo la red de una nueva sociedad.”
Amigas, amigos, el futuro está abierto y todo está por hacer. Quedan todas y todos invitados a esta misión en marcha. Muchas gracias.»
Fuente: Javier Tolcachier. PRESSENZA.COM

