
España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay expresaron su «profunda preocupación» por las acciones unilaterales de Washington, advirtieron sobre la violación de la soberanía venezolana y pidieron que la crisis se resuelva sin injerencias externas.
Expresaron un fuerte rechazo a las acciones militares llevadas adelante por Estados Unidos en Venezuela, que derivaron en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa.
A través de un comunicado conjunto, los seis países manifestaron su preocupación por lo que consideraron una grave vulneración de los principios fundamentales del derecho internacional y de la soberanía del país caribeño: «Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela», afirmaron.
Los gobiernos firmantes señalaron que las operaciones ejecutadas de forma unilateral por Washington contravienen normas esenciales del sistema internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, así como el respeto a la integridad territorial y la autodeterminación de los Estados.
Además del impacto político y diplomático inmediato, los países advirtieron sobre las consecuencias que este tipo de intervenciones puede tener en la estabilidad regional. En ese sentido, alertaron sobre posibles intentos de control externo de los recursos naturales venezolanos, en especial a la luz de declaraciones previas del presidente estadounidense Donald Trump. «Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos», subrayaron.
Los seis Estados coincidieron en que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, a través del diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Remarcaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los propios venezolanos, puede conducir a una salida democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.
En otro tramo, reafirmaron que América Latina y el Caribe constituyen una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y el principio de no intervención. En ese marco, llamaron a preservar la unidad regional frente a acciones que puedan poner en riesgo la estabilidad del continente.
Finalmente, España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay exhortaron al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y a los distintos mecanismos multilaterales, a intervenir para desescalar las tensiones y contribuir a la preservación de la paz regional, insistiendo en que cualquier solución para Venezuela debe ser impulsada por su propio pueblo y en apego al derecho internacional.
Al menos 40 personas murieron en el ataque de Estados Unidos a Venezuela
Según reveló el New York Times, el ataque de Estados Unidos a Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, se cobró 40 vidas entre las cuales se cuentan militares y civiles. El dato fue concedido por «un alto funcionario venezolano que habló bajo condición de anonimato para describir los informes preliminares». Además, muchas otras personas lo perdieron todo en los ataques, sus casas quedaron completamente destruidas.
Donald Trump redobla la presión y lanza fuerte advertencia a Delcy Rodríguez: «Precio muy alto»
En una reciente entrevista, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje directo a la sucesora de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, tras el operativo militar que terminó con la detención del exmandatario.
«Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto», sentenció el republicano en recientes declaraciones, redoblando así la presión sobre Venezuela.
La tensión política en el continente alcanzó un nuevo pico tras las declaraciones de Trump a la revista The Atlantic. El mandatario norteamericano no solo ratificó la postura de su administración respecto a la intervención en Venezuela, sino que apuntó directamente contra Rodríguez, quien asumió el control del país luego de la captura de la cúpula chavista.
El republicano utilizó la situación actual de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores —ambos recluidos en el Metropolitan Detention Center tras el operativo militar estadounidense— como una advertencia sobre el futuro de la nueva dirigencia venezolana.
La frase clave del estadounidense no tardó en interpretarse como una amenaza. «Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que el de Maduro», afirmó, dejando en claro que la vigilancia sobre Caracas no ha disminuido tras la detención de sus anteriores líderes.
La advertencia llega en un momento de máxima incertidumbre para el país caribeño, que busca reorganizarse bajo el mando de Rodríguez mientras enfrenta una fuerte presencia militar y diplomática de Washington en la región.
Repercusiones en Washington
Las palabras de Trump confirman que el objetivo de la Casa Blanca no se limitó a la detención de la figura de Maduro, sino que busca un cambio estructural en el sistema de gobierno venezolano.
Analistas internacionales sugieren que el «precio alto» mencionado por el mandatario podría referirse a nuevas sanciones económicas personales o, incluso, a operativos similares contra quienes continúen con la línea política anterior.





