
En la actualidad, las redes sociales (RRSS) han adquirido un papel central en nuestras vidas, proporcionando conexiones rápidas con otros y sirviendo como fuente de entretenimiento e información.
Sin embargo, su uso puede tener un impacto positivo o negativo en nuestra salud mental, dependiendo de cómo se utilicen. La licenciada Delfina Ailán, del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO, señala que un uso consciente puede reducir el estrés y la ansiedad, mientras que el uso pasivo y desmedido puede contribuir al malestar emocional.
Para mejorar el uso de las RRSS, Ailán propone un modelo que incluye una serie de pasos, comenzando con la identificación de disparadores internos y externos. Los disparadores internos pueden ser emociones como el aburrimiento o la soledad, mientras que los externos pueden incluir notificaciones y el ambiente que nos rodea. Reconocer estos disparadores es esencial para gestionar el uso de las redes.
Uno de los ejercicios sugeridos consiste en preguntarse cómo nos sentimos antes de usar las RRSS. Si el uso se convierte en un mecanismo para regular emociones incómodas, es crucial abordarlo. Además, identificar los momentos y lugares específicos donde utilizamos las redes puede ayudar a establecer límites saludables.
Otra estrategia implica reconocer y cuestionar los pensamientos automáticos que surgen al usar las RRSS. A menudo, estos pensamientos pueden distorsionar nuestra percepción de la realidad, haciéndonos sentir que necesitamos validar nuestra autoestima a través de “likes” y comentarios. La conciencia de que las RRSS a menudo muestran una versión idealizada de la vida puede disminuir el impacto emocional negativo.
Además, los impulsos que sentimos para utilizar las RRSS pueden manifestarse físicamente. Al reconocer cómo se sienten estos impulsos, podemos desarrollar técnicas para controlar el deseo de acceder a ellas, como practicar la respiración profunda y cuestionar nuestras intenciones.
Por último, las cogniciones habilitantes son pensamientos que nos justifican el uso de las RRSS. Identificar y trabajar en estas creencias es fundamental para un uso más equilibrado. También se sugiere revisar las cuentas que seguimos, reconociendo cómo nos hacen sentir y ajustando nuestro entorno digital en consecuencia.
Si bien es posible que necesitemos desconectar de las RRSS temporalmente, la clave radica en encontrar un equilibrio y buscar ayuda profesional si el malestar emocional persiste. Fomentar un uso consciente y reflexivo de las redes puede llevar a una mejora significativa en nuestra calidad de vida.
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