Feministas Humanistas fijaron su posición abolicionista en el Encuentro Nacional de Mujeres

Durante los días 12, 13 y 14 de octubre, militantes Feministas Humanista activaron en lo que consideraron “la columna vertebral” de su Participación del 34 Encuentro Nacional de Mujeres 2019, y estuvo marcada por el abordaje de la prostitución y la trata de personas presentando un Panel “La Postura Abolicionista desde el Feminismo Humanista”.

Esta actividad y las Pre jornadas que están llevando en diferentes provincias de Argentina, Chile y España, son preparatorias del 4to Encuentro Internacional Feminista Humanista que se realizará en abril del año que viene en Arica, Chile en el Parque de Estudio y Reflexión Chaka.

Disertaciones y presencias

El panel estuvo compuesto por Feministas Humanistas de Entre Ríos, Pcia. de Buenos Aires y La Pampa, pero también se invitó a otras activistas abolicionistas afines a compartir la mesa.

Una de ellas, Mine Gunbay, activista feminista de Francia, la segunda vez que participa del ENM, Ex vice-alcaldesa de Estrasburgo, compartió la experiencia y el proceso que tuvieron en Francia para lograr la ley abolicionista, y alertó sobre los peligros de convertir en legal una actividad ilícita como lo es la prostitución, y contó lo que sucede en Alemania y Holanda, donde el 90% de las mujeres son inmigrantes vulnerabilizadas y sometidas a las peores aberraciones.

También hicieron su intervención, María Ríos y Aylen Gómez, integrantes de la RATT (Red Nacional Alto al Tráfico, Trata y Explotación Sexual Comercial) que expusieron sobre las desigualdades estructurales y la violencia institucional “ante las difíciles condiciones de vida, producto de la segregación social, económica y cultural, tienden a proporcionar situaciones de desamparo, discriminación y marginación, lo cual aumenta el riesgo de trata” Por supuesto, que en esta cultura patriarcal, de vejaciones y violaciones, se suma, en la mayoría de los casos, la tolerancia y complicidad política, judicial, de las fuerzas de seguridad, además de la falta de capacitación y perspectiva de derechos de los distintos operadores y autoridades competentes para detectar e investigar los casos de trata.

La prostitución como un trabajo es justificar las violaciones y agresiones sexuales, plantearon las expositoras.

Bernardita Zalisñak, referente humanista de Concordia, Entre Ríos, sentenció “las corrientes reglamentaristas que en el discurso mediático y publicitario pretenden regular la prostitución como un trabajo, lejos de combatir la trata, al contrario, la legitima” e hizo hincapié en la contradicción de esos discursos y las trampas de los proyectos legislativos que se han presentado, explicando con mucha claridad cómo benefician a los proxenetas y a los prostituyentes “…

Exigen a las supuestas trabajadoras sexuales independientes la habilitación que supone la portación de un carnet, controles de enfermedades infectocontagiosas y un local… algo que no se exige a ningún otro 《servicio evidenciando que no apunta a una política de protección, sino de control a favor de proxenetas y prostituyentes, volviendo al prohibicionismo higienista, ya que quienes tuvieran enfermedades de transmisión sexual no podrían acceder al carnet y quienes estuvieran en la vía pública, estarían fuera de la ley expuestas a la hostigación y persecución que dicen combatir” haciendo referencia a los proyectos propuestos por AMMAR CTA.

Jessica Magio de Santa Rosa, La Pampa se refirió a la Declaración Abolicionista de las Feministas Humanistas de esa provincia y expresó: “la prostitución es una de las formas de violencia más extremas hacia la mujer e identidades disidentes, es en sí misma violencia de género, que lleva en su esencia una relación de dominación y viola los derechos humanos, por lo que debe ser erradicada y nunca elevada al rango de institución”.

Finalmente, Noe Costas, de la Provincia de Buenos Aires, profundizó en las diferentes formas de violencias, física, domestica, psicológica, de privación de libertad y simbólica, nombrando las más importantes que intervienen para que una mujer sea captada o secuestrada con fines de esclavitud sexual.

Cristina Vergara, referente Feminista Humanista de Córdoba, recordó la Declaración por la abolición de la prostitución y la trata que se redactó en La Pampa.

Conclusiones del debate

“La expectativa de vida de una mujer en prostitución es de un promedio de 40 años, por las enfermedades, daño psicológico y violencias que sufren. En estos momentos cualquier persona puede realizar un monotributo si quisiera tener los beneficios sociales, lo que no garantiza que la persona continúe siendo esclavizada”

“No juzgamos a las mujeres e identidades disidentes que son prostituidas. Proponemos fortalecer la tradición jurídica argentina abolicionista, penalizar a los proxenetas y prostituyentes, concientizar de los daños producidos a las mujeres bajo explotación, erradicar definitivamente los prostíbulos existentes y encubiertos, proveer políticas públicas que garanticen a las mujeres y disidencias una vida libre de violencias”

“Las Feministas Humanistas consagramos la resistencia justa contra toda forma de violencia física, económica, domestica, religiosa, moral, sexual, psicológica y simbólica, no somos ni moralistas, ni prohibicionistas” Aclararon las Feministas Humanistas.

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